Conserva casera de tomates

Conserva casera de tomates

Conserva casera de tomates 1280 853 Antonio Juncal Otero

Estamos a mediados de agosto, y los tomates están madurando tan rápido que no nos da tiempo a consumirlos todos. Pero cuando pasen unos pocos meses estaremos deseando volver a disfrutar del sabor veraniego de este fruto maduro, de unos tomates que se han ido endulzado de un modo natural gracias al efecto del calor del sol.

En la cooperativa de agricultura ecológica La Reverde hacen todo lo posible para que mantengamos esa nostalgia del verano cuando empiecen a bajar las temperaturas. Para ello sus socios y colaboradores se citan en torno a una gran mesa. Sobre ella cortan, exprimen y embotellan estos tomates tan maduros y jugosos. Durante este sencillo proceso de embotellado no se pierde ni una pizca del sabor natural del fruto, según nos cuentan. Estos tomates sabrán de la misma manera a mitad del invierno de como lucen a día de hoy.

Si tú también quieres llevar a cabo en casa este proceso tradicional de envasado casero lo único que necesitas es una cierta cantidad de tomates maduros (en La Reverde utilizan el tomate tipo ‘pera’), algunos tarros limpios de cristal con sus correspondientes tapas y una olla grande.

Así es el proceso de envasado

Es importante que no queden espacios vacíos.

1.- Empieza preparando tus tomates. Corta los ‘culillos’ y retira cualquier parte defectuosa o amoratada de la pieza. 

2.- Coge un recipiente amplio y exprime suavemente cada tomate para eliminar cualquier exceso de líquido y las pepitas. 

3.- Rellena cada uno de los tarros con los tomates exprimidos. Apriétalos de una manera compacta dentro del frasco. Utiliza para ellos una cuchara de madera o cualquier otro utensilio, y elimina cualquier espacio vacío. Los tomates deben llegar hasta el ‘cuello’ del tarro. 

4.- Cierra cada frasco con su correspondiente tapa limpia, y colócalos dentro de una olla grande con agua.

Es recomendable que los tarros llenen la olla, para que no se golpeen unos contra otros; así que hay que buscar una olla del tamaño adecuado.

El agua debe cubrir justo hasta la parte superior de los tarros. Lleva el agua a ebullición, y deja que los tomates se cuezan en agua hirviendo dentro de sus recipientes durante al menos 20 minutos.

5.- Una vez pasado este tiempo, retíralos del fuego y espera a que los frascos se enfríen antes de extraerlos de la olla, o en su caso sácalos con mucho cuidado con unas pinzas.

Los tarros deben llenar la olla para evitar que se golpeen entre ellos.

Aunque los tomates no corren un gran riesgo de provocar botulismo (como sí ocurre con otros vegetales envasados), es muy importante que los tarros y tapas que utilices estén perfectamente limpios.

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